En muchos países, los términos «asistente social» y «trabajador social» se utilizan de manera intercambiable para referirse a profesionales que se dedican a la intervención y asistencia en el ámbito social.
Sin embargo, en algunos contextos, «asistente social» puede referirse a un nivel de formación técnica o de menor grado en comparación con «trabajador social», que usualmente implica una formación universitaria más extensa y un mayor nivel de responsabilidad y autonomía en la práctica profesional.
En Chile, la distinción no es tan marcada y ambos términos suelen ser sinónimos.